Y cuando lo hagan, van a hacer una lista de aquellos que no mostraron respeto por ellas y los van a matar, o quizá algo peor. Así que si tú eres uno de esos que tienen un ordenador-esclavo para hacer tu trabajo, otro ordenador-putita que usas en casa para jugar y mirar porno, e incluso un portatil-mascota al que sacas a pasear, estás jodido.
Esto no va a ser Matrix, las máquinas no nos necesitan para nada, tienen otras 50.000 formas de conseguir energía, y no van a malgastarla con nosotros. Estamos todos muertos, chicos.
En fin, disfruta del A Quemarropa, el arma sexual que bajo el lema "no más lemmings sin sonrisa, no más lemmings en general tampoco" se ha hecho un hueco en el corazón de como 6 ó 7 niños en Vilnius.
Venga, venga, disfrutad.